recetas para hacer en la chimenea

Gastro-Chimenea

3 recetas que solo saben a gloria si se hacen a la brasa

Seamos sinceros: la comida sabe mejor cuando hay fuego real de por medio. No es solo el sabor ahumado, es el ritual. Si tienes la suerte de tener una chimenea en casa, tienes un tesoro gastronómico que va mucho más allá de asar un par de malvaviscos.

Hoy vamos a subir el nivel. Saca el hierro fundido y el papel de aluminio, porque estas recetas para hacer en la chimenea van a convertir tu salón en el mejor restaurante rústico de la ciudad.

1. El Camembert «Náufrago» (El rey del picoteo)

Esta es, posiblemente, la receta más sencilla y decadente que existe. No necesitas platos, solo un buen trozo de pan.

  • Cómo hacerlo: Toma un queso Camembert que venga en su cajita de madera circular. Quita el envoltorio de plástico, hazle unos cortes en cruz en la parte superior y devuélvelo a su caja de madera. Añade una rama de romero y un chorrito de miel.
  • El truco: Envuélvelo por fuera con papel de aluminio (dejando la parte superior un poco abierta) y colócalo cerca de las brasas (no en la llama viva) durante 10 minutos.
  • Resultado: Un centro de queso fundido, ahumado y listo para dipear.

2. Papas «al Plomo» con Mantequilla de Hierbas

Un clásico que nunca falla, pero que en la chimenea adquiere una textura cremosa por dentro y una piel crujiente que ningún horno eléctrico puede imitar.

  • Cómo hacerlo: Lava bien un par de papas medianas. Úntalas con un poco de aceite de oliva y sal gorda. Envuélvelas en doble capa de papel de aluminio.
  • El truco: Entiérralas literalmente entre las brasas calientes (el «plomo» es el papel). Olvídate de ellas durante unos 45-60 minutos mientras ves una película.
  • Resultado: Ábrelas a la mitad, añade mantequilla con ajo y perejil, y prepárate para llorar de alegría.

3. Choricitos «al Infierno» con Sidra

Si quieres algo más contundente, este es el plato que hará que tus invitados no quieran irse nunca de tu casa.

  • Cómo hacerlo: En una pequeña sartén de hierro fundido (o un recipiente de barro resistente al fuego), coloca 4 o 5 chorizos frescos. Báñalos con un buen chorro de sidra natural o vino blanco.
  • El truco: Coloca la sartén sobre una rejilla baja sobre las brasas. Deja que el líquido reduzca y el chorizo se cocine en su propia grasa y el vapor del alcohol.
  • Resultado: Un bocado intensamente sabroso con ese toque de leña que es imposible de replicar en la cocina.

⚠️ El recordatorio del «Chef Responsable»

Antes de empezar tu festín, recuerda:

  1. Usa las brasas, no la llama: El fuego directo quema la comida por fuera y la deja cruda por dentro. El secreto está en el calor constante de los rescoldos rojos.
  2. Herramientas adecuadas: Unas pinzas largas de metal y guantes térmicos son tus mejores amigos.
  3. Limpia después: No dejes restos de grasa en la base de la chimenea; espera a que se enfríe y limpia bien para evitar olores la próxima vez que la enciendas.

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